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Elisa Cepedal: “Quedan muchas historias por contar en Asturias"

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rueda elisa cepedal
La autora responsable de El trabajo, o a quién le pertenece el mundo, a concurso en la Sección Oficial del 57 FICX, compareció ante los medios junto a su director de fotografía y productor Daniel Chaytor.
Cepedal, cuya obra corta mereció un foco en el 55 FICX, debuta ahora en la dirección de largometrajes con una película de estreno mundial en el festival. La cineasta asturiana, afincada en Londres, fija ahora su mirada en su lugar de origen, Barredos, ubicado en plena cuenca minera. Se decidió a hacer este primer largo allí por "el periodo histórico que atraviesa", ya que quería "filmar antes de que se cerraran las minas". En el proceso descubrió "muchas cosas que no conocía" del lugar, del que guarda “una imagen muy idealizada del movimiento obrero”, aunque, al no conocer mineros en activo, tuvo que formarse una idea de lo que es el colectivo “hoy, no antes”.

A lo largo de año y medio, esta aproximación a los últimos años de minería del carbón fue tomando forma a través de la cámara. Como “después de 2012 no pasa mucho en términos dramáticos” y el colectivo “está desmovilizado”, lo más importante para ella era “contar la cotidianidad del lugar en ese periodo histórico”, desde una huelga minera hasta el cierre de los últimos pozos en la zona. Para retratar el proceso filmó en 16mm, un formato que le gusta “por la metodología, pero también porque quería fotografiar la decadencia de la cuenca minera en celuloide”, y optó por incluir una voz en off en inglés para “contraponer un narrador ficticio que se acerca a este lugar” y “dar un poco de distancia” a su relato. Para ello fue clave la figura del inglés Daniel Chaytor, productor y director de fotografía, que aportó la “mirada extranjera, más distanciada” buscada por Cepedal, en contrapunto a la suya, ligada al espacio.

La cineasta, afincada en Londres y orgullosa de sus orígenes, también de formar parte de un grupo de directores asturianos “con preocupaciones muy similares a las mías”, consideró “triste” volver al lugar en el que creció y encontrarse con hechos como “la desmovilización o la falta de solidaridad”. También por ese motivo, presente en el título, pretendía hacer una reflexión profunda y más global sobre el estado de las cosas que impone el capitalismo. Porque "había una red increíble de negocios en torno a la minería, y cuando empezó a caer todo el mundo empezó a perder el trabajo”, lo que conllevó “que muchísimos negocios se cerraran en la cuenca”. Así, en su obra pretende apelar a un problema “más sistémico que de las cuencas mineras”, aunque también lamentó que el futuro en ese lugar concreto, tristemente, “no es muy prometedor”.

Levantar El trabajo, o a quién pertenece el mundo llevó a la directora tres años hasta ayer martes, día de su estreno mundial en el Teatro Jovellanos. Allí, Cepedal tuvo ocasión de compartir este minucioso trabajo con habitantes de la cuenca minera asturiana, un intercambio en el que escuchó “las reacciones de personas que no conocía” y se mostraron satisfechas con su primer largometraje. Ahora tiene ganas de “escuchar lo que piensa el público fuera de Asturias”, algo que en Madrid sucederá este domingo 24 con su pase dentro del Festival Márgenes.

Sergio de Benito
Palabras clave Festival de Cine, 2019