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Kelly Copper y Pavol Liska: "La ayuda de Ulrich Seidl y Elfriede Jelinek fue mucho más importante que el dinero"

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die kinder
Los responsables de Die Kinder der Toten, que participa en la Competición Internacional Rellumes del 57 FICX, pasaron por Una Mahou con… del Toma 3.
En su primer largometraje, la pareja procedente del teatro adapta libremente la novela homónima de la Premio Nobel austriaca Elfriede Jelinek, ambientada en la región natal de la escritora, Estiria. "Cuando descubrimos ese paisaje quisimos hacer algo allí", por lo que decidieron "buscar un texto con relación con el lugar". Así llegaron a esta peculiar novela "sobre zombies mudos", de la que les interesó "que siendo tan sofisticada tuviera inspiración en una película de serie B, Carnival of Souls (Herk Harvey, 1962)", para que así gracias a ellos "pudiera convertirse a su vez en otra película". A partir de ahí elaboraron su propio guión, basado en ideas parciales sobre una novela original que no estaba traducida al inglés.

Al venir del mundo del teatro, los autores optaron por "trabajar con lo disponible", para lo cual se inclinaron a "explorar los recursos que proporcionaba el propio lugar". Así, pusieron carteles para buscar la colaboración de los habitantes del pueblo, que fueron acudiendo poco a poco a la llamada hasta que "al final estaba todo el mundo allí". En un proyecto "colectivo", consiguieron incluso "que el alcalde de ultraderecha se vistiera de zombi", y apuntaron que, a través de los disfraces, la gente del pueblo acabó revelando "una forma muy crítica de verse a sí mismos y reírse de ellos", en un lugar donde “el auge de la ultraderecha está muy presente”.

A pesar del cambio de medio, ambos consideran que “el cine y el teatro no están tan separados”, por cuestiones como “la puesta en escena”. Así, ubican sus influencias artísticas en “la vanguardia de autores como Andy Warhol”, lo que les ha llevado a “hacer lo que queremos con los medios a nuestro alcance”. Aseguraron que durante este rodaje en Super 8, formato elegido para filmar el lugar porque “era cómo la gente documentaba antes sus vidas”, nunca habrían deseado “tener más recursos“, sino más bien “un compromiso con lo que queremos hacer”, sin verse afectados por la escasez de financiación.

El productor Ulrich Seidl y la misma Elfriede Jelinek, autores consagrados en sus campos, se involucraron en el proyecto de Die Kinder der Toten “sin pedir nada a cambio”, contribución que ambos directores consideran “mucho más importante que el dinero”. En una postura “muy generosa”, la escritora les dijo “que era su novela más importante y que hiciéramos lo que quisiéramos con ella”, mientras que Seidl les ayudó “en asuntos como la edición y el sonido”, aunque aclaran que “no buscábamos que la película tuviera un aspecto profesional”.

Con esta extraña adaptación, los cineastas noveles confiesan haber satisfecho su “proyecto ideal”, que es “trabajar con algo imposible de traducir”. Tras haberse estrenado ayer, la mezcla de géneros de Die Kinder der Toten podrá verse dos veces más durante este 57 FICX.

Sergio de Benito
Palabras clave Festival de Cine, 2019